postboda

Sonia + Kaká, una postboda inolvidable en Lisboa.

Sí, ya lo sé, todavía no he puesto ni la preboda ni la boda, pero es que no podía aguantarme más…

Quería enseñaros el resultado de la postboda (o trash the dress session) que hicimos en la preciosa ciudad de Lisboa con una pareja de enamorados que viven allí.

Después de haber hecho la preboda y la boda de Sonia y Kaká (así es como gusta que le llamen a Ricardo), habíamos acordado hacer la postboda en la cuidad más bonita de Portugal, Lisboa. Ellos viven cerquita, en Cascais, lugar que visitamos y donde muy amablemente nos hicieron sentir partícipes de su vida y de su familia. Desde aquí, daros las gracias por vuestra hospitalidad y por vuestra generosidad.

A principios de año, como podréis ver en una entrada anterior de este blog, habíamos estado en Lisboa haciendo un taller de fotografía, y me había venido enamorado de la ciudad. Ahora regresamos y pudimos volver a sentirla, porque Lisboa es una ciudad que hay que sentir, que se vive, se respira y se camina…

Y qué decir de Sonia y Kaká. Ella adora la gimnasia rítmica. Él, la esgrima. Ella adora a Kaká. Él, la adora a ella. Se quieren, se gustan, son amigos, son cómplices, son amantes, son dos enamorados que lo viven y lo demuestran allá por donde van… Desbordan alegría, es imposible estar con ellos y no reírse a carcajadas… Gracias chicos, de nuevo, por todo…

Aquí os dejo con las fotos. Románticas, divertidas, atrevidas, melancólicas… igual que Lisboa. Vaya desde aquí mi homenaje a esta ciudad y a esta pareja que tantas cosas buenas nos han hecho pasar…

Y muchas gracias también a mi gran amigo Xoel, de Pereira Fotografía, quien me acompañó y me ayudó a que todo saliese así de bien. Gracias, crack!

PD: Llovió. Y de lo lindo. Pero… ¿y qué? ¿Es que acaso no se pueden hacer fotos cuando llueve? ¡¡Si sólo es agua!! ;-) Acabamos empapados, nosotros y las cámaras, pero mereció la pena. Todos seguimos vivos y funcionando al 100%. Y el resultado, creo que mereció mucho la pena. Os dejo con él…

Trash the Dress en Valladolid: ¿y por qué no quemamos el vestido de novia?

Todo surgió a raíz de la idea de hacer una sesión TTD (Trash The Dress) con Estefanía, una mujer valiente y liberada, que disfruta de la vida como pocos. Quería dejar ciertas etapas de su vida atrás, liberarse de ataduras y comenzar una nueva manera de vivir. ¿Y por qué no quemamos el vestido para simbolizar todo eso? En el momento en que surgió esa pregunta, nuestros ojos se iluminaron. ¡¡¡A por ello!!!

Tras levantarme a las 06:30 de la mañana, llegué a Valladolid poco después de las 10, donde me esperaban Eva Mansilla (artífice de toda esta historia y a quién debo agradecer inmensamente el haberme dado esta oportunidad), Txarly, quien se encargó del making of y de todo lo que fuese necesario, incluso de mojarse para obtener buenos planos con la cámara de vídeo, Patri, que fue la encargada de maquillaje y atrezzo y, cómo no, Stef (Estefanía), la verdadera protagonista de todo esto. Posteriormente se nos unieron mi querido amigo y compañero Nacho, excelente videógrafo, creador y contador de historias, encargado de hacer el videoclip de esta locura y Josetxu, quien junto a Eva forman un dúo de lujo con su trabajo.

Después de planificar cómo lo íbamos a hacer, nos pusimos en marcha y empezamos la sesión en unos trigales que estaban preciosos, pero de los que no traigo muy buen recuerdo, ya que en la semana siguiente, cada día me aparecían espigas en los sitios más insospechados… De la tierra, al agua. Al lado del trigal había un riachuelo desde donde Stef hizo la proeza de tirarse desde el puente, sumergiéndose en sus aguas. ¡¡Qué valor!!

De ahí nos fuimos a la casa de turismo rural “La Seca, cuna del Rueda“, donde el gran Vidal nos obsequió con un vino magnífico y donde estuvimos grabando algunos planos para el videoclip final, además de poder contemplar la máquina de la que dispondríamos al día siguiente para nuestra traca final… Gracias desde aquí, Vidal, por toda tu amabilidad y tu disposición para colaborar.

Nos acostamos agotados a las 02:00 de la mañana, y a las 04:30 ya estábamos de pié, para poner rumbo a la tercera localización y poder empezar a trabajar con las luces que nos obsequió un precioso amanecer castellano. Utilizamos unas bonitas ruinas de un caserón abandonado y una preciosa Harley-Davidson que Vidal nos cedió muy amablemente para nuestro trabajo. Mil gracias!!

Y la traca final. El simbolismo en su máxima expresión. Nada mejor que quemar el pasado, consumir los malos recuerdos y hacerlos cenizas para que el viento de la nueva vida los esparza por donde le apetezca. Mientras tanto, rumbo a toda velocidad hacia un futuro mejor. ¡¡Mucha suerte, Stef!!

Gracias desde aquí a todos, por toda vuestra ayuda, vuestra colaboración, vuestra compañía, vuestra alegría… Gracias por hacerme pasar dos días inolvidables haciendo lo que más me gusta…

 

All stemmed from the idea of a TTD session (Trash The Dress) with Stephanie, a brave woman. She wanted to leave certain stages of their life back, free of ties and start a new way of living. Why not burn the dress to symbolize all that? In the time that question came up, our eyes lit up. Go for it!

 

After getting up at 06:30 am, I arrived at Valladolid shortly after 10 am, where I expected Eva Mansilla (creator of this whole story and who I thank immensely for giving me this opportunity), Txarly, who was in charge of making of and everything necessary, even for good wetting planes with video camera, Patri, who was in charge of makeup and props and, of course, Stef (Stephanie), the real protagonist of this. Later we were joined by my dear friend and colleague Nacho, excellent videographer, creator and storyteller, responsible for making the video for this madness and Josetxu, who together form a duo Eva luxury with their work.

 

After planning how we did it, we got up and started the session in some wheat fields were beautiful, but which do not bring good memories, because in the next week, every day I spikes appeared in the most unexpected … From land to the water. Next to the cornfield was a creek where Stef made the feat of jumping from the bridge, plunging into its waters. What value!

 

From there we went to the farmhouse “La Seca, birthplace of the wheel” where the great Vidal gave us a magnificent wine and where we were shooting some shots for the video end, besides being able to see the machine that we would have the next day to our grand finale … Thank you from here, Vidal, for all your kindness and your willingness to collaborate.

 

We went to bed exhausted at 02:00 am and at 04:30 we were standing, to head for the third location and to start working with lights that gave us a beautiful sunrise Castilian. We use a beautiful ruins of an abandoned mansion and a beautiful Harley-Davidson Vidal kindly lent us for our work. Thanks!

 

And the grand finale. The symbolism at its finest. Nothing better to burn the past, eating the bad memories and make ashes to the wind of the spread of new life whenever you want. Meanwhile, heading full speed toward a better future. Good luck, Stef!

 

Thank you from here to all, for all your help, your company, your joy … Thanks for making me spend two unforgettable days doing what I like …

Trash the dress: Hugo + Tere. Las cosas nunca son como empiezan… El desenlace.

Hace algún tiempo os ponía aquí un avance del Trash the Dress con Hugo y Tere, con sólo dos fotos, una del principio de la sesión, y otra del final, ¿recordáis?

Pues bien, ha llegado la hora de enseñarlo todo y ver cómo, efectivamente, las cosas nunca son como empiezan, sino como terminan… Y para muestra, un botón.

La cosa empezó tranquila, relajada, de una manera más romántica, pero acabó “degenerando” en una guerra de pintura donde al final la ropa acabó siendo como una paleta de colores de un pintor loco, donde todo se mezclaba con todo sin ningún orden ni sentido. Lo peor fue que cuando empezamos con esta locura de la pintura ya quedaba poquita luz, y hubo que tirar de sensibilidad de la cámara. Parecía que cuando mejor lo estábamos pasando era cuando más prisa tenía el sol por ocultarse. Al final pudimos hacerlo bastante bien y éste es el resultado, que espero que os guste.

Quiero agradecer muy especialmente a Hugo y a Tere su colaboración para esta locura, para esta bendita locura que nació en la mente de otro bendito loco, Nacho Morán. Gracias, pareja, por aguantar nuestras tropelías, por dejarnos llevar a cabo esta pequeña locura, por haber aguantado el frío, y el tipo. Gracias por no perder nunca la sonrisa, por ponerlo todo de vuestra parte. Espero que el resultado os guste tanto como me ha gustado a mi, porque mientras editaba las fotografías, me reía yo solo, recordando los buenos momentos que pasamos. Por eso, creo que el objetivo está conseguido. Si cuando veáis estas fotos volvéis a recordar lo que sucedió y os volvéis a emocionar primero y a reír después, será la confirmación de un trabajo bien hecho. Porque para eso es la fotografía, para capturar instantes que inmediatamente se convierten en pasado, y poder hacerlos parte del presente con sólo volver a verlos. Ojalá que reviváis todo lo sucedido al ver este trabajo, ésa es mi intención.

Y gracias también, muy especiales, a Nacho Morán, quien tuvo esta idea de la pintura y a quien su sana locura le brinda ideas como ésta. Gracias, hermano, por todo el curro que hay detrás de lo que la gente ve, por todo tu buen hacer, por tu colaboración, por tu alegría en el trabajo, por tu visión, por tus ideas, por tu trabajo, por tu amistad… y, como no, por tu caravana! ;-) Un abrazo enorme, como siempre.

Así empezaron las cosas…

Y así es como terminaron…

Protegido: Trash the dress en Madrid con Carlos y Soraya (preview)

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